El aceite de oliva, contribuye a proteger las lipoproteínas de baja densidad (LDL) del daño oxidativo asociado con la prediabetes y sobrepeso, lo que contribuye a la prevención de las enfermedades cardiovasculares, pero se desconoce si los polifenoles del aceite de oliva, como el hidroxitirosol (HT) ejercen el mismo efecto cuando se consumen como complementos y no dentro de la matriz alimentaria completa.
Con el objetivo de explorar los aspectos mencionados, el equipo investigador, entre los que se encuentra la Dra. María Puy Portillo, perteneciente al grupo Nutrición y Obesidad del IIS Bioaraba, llevó a cabo un ensayo clínico, doble ciego y controlado, de 16 semanas de duración en 49 personas adultas con sobrepeso (índice de masa corporal o IMC 25,0-30,0 kg/m2) y prediabetes (HbA1c 5,7-6,4 % y/o glucosa en ayunas 100-126 mg/dL) que fueron aleatorizadas a recibir una capsula diaria de 15 mg/día de HT o placebo tras un periodo de lavado de 2 semanas sin fuentes de HT (AOVE, aceitunas).
Se seleccionó el oxLDL (LDL oxidado) como variable principal por ser un marcador clave en la fisiopatología de la aterogénesis y las enfermedades cardiovasculares. Como variables secundarias, se midieron marcadores de estrés oxidativo e inflamación, biomarcadores de homeostasis de la glucosa, perfil cardiometabólico, parámetros antropométricos, aptitud física, calidad del sueño y bienestar mental. Las evaluaciones se realizaron en dos momentos, antes y después de la intervención.
La suplementación con HT redujo significativamente oxLDL (p=0,045), carbonilos proteicos (p=0,031) y 8-hidroxi-2′-desoxiguanosina (8-OHdG, p=0,01), estado antioxidante total (TAS, p=0,01) y actividad de glutatión peroxidasa (GPx, p=0,01) e IL-6 (p=0,05). No se observaron cambios significativos en lípidos, glucosa, peso, presión arterial, actividad física, sueño o bienestar mental.
En resumen, estos hallazgos ponen de relieve el potencial del HT, cuando se consume como suplemento dietético, para proteger los lípidos del daño oxidativo, ampliando así los efectos beneficiosos previamente descritos para este compuesto cuando se encuentra fuera de la matriz del AOVE (aceite de oliva virgen extra).
Aunque este estudio no evaluó marcadores específicos de resultados cardiovasculares, estudios previos informaron que la reducción del estrés oxidativo y los biomarcadores de inflamación se acompañó de mejoras en el rendimiento cardíaco y vascular en sujetos con síndrome coronario crónico que recibieron suplementos de HT aislado o combinado con otros polifenoles de oliva. En conjunto, estos hallazgos refuerzan el potencial del HT como estrategia preventiva contra las ENT, en particular las enfermedades cardiovasculares.
Por otra parte, el equipo investigador destaca que este estudio se llevó a cabo en una población mediterránea, que está habitualmente expuesta al HT a través de fuentes alimenticias. Sería interesante explorar si se producen mejoras similares en poblaciones con una exposición inicial menor a este fitoquímico, en las que el impacto de la suplementación podría ser aún más pronunciado.
