Ejercicio físico como herramienta para mejorar la calidad de vida en personas físicamente inactivas con hipertensión primaria y obesidad

La hipertensión arterial primaria (HTA) se reconoce como un factor de riesgo importante de las enfermedades cardiovasculares. La HTA, actualmente, tiene una prevalencia del 30-45% entre la población adulta. Es sabido que la calidad de vida de las personas con HTA es peor que la de aquellas que tiene valores normales de tensión arterial, y que los valores de tensión arterial son mejores entre la población físicamente activa. En este sentido, son varios los estudios que recomiendan un tratamiento no farmacológico de la HTA, que implique intervenciones en el estilo de vida de las personas afectadas.

El ejercicio físico realizado de manera supervisada por personas educadoras físico-deportivas contribuye al manejo y control de la HTA, al incremento de la capacidad cardiorrespiratoria y, por tanto, a la disminución de la mortalidad y morbilidad, así como mejora de la calidad de vida relacionada con la salud, contribuyendo a la percepción del bienestar. Ésa es una de las líneas de investigación del grupo de investigación Actividad Física, Ejercicio Físico y Salud del IIS Bioaraba proveniente del Departamento de Educación Física y Deportiva de la Facultad de Educación y Deporte (Campus de Araba, UPV/EHU.

Así, dentro del proyecto EXERDIET-HTA realizado en Vitoria-Gasteiz entre los años 2010-2018, investigadores e investigadoras de este grupo de investigación, estudiaron en una población de 253 personas inactivas físicamente y diagnosticadas con HTA y sobrepeso/obesidad, el efecto del ejercicio físico aeróbico durante 16 semanas sobre diferentes parámetros (calidad de sueño1, modulación cardiovascular autónoma2, perfil bioquímico3, etc.). Estas personas se repartieron de forma aleatoria en cuatro grupos [grupo control y grupos de ejercicio físico aeróbico supervisado (intensidad moderada de forma continua; interválico de alta intensidad (HIIT) y alto volumen; y HIIT bajo volumen)], según se muestra en la imagen.

Indicar que el HIIT se trata de un programa de ejercicio físico que alterna periodos de alta intensidad con periodos de baja-moderada intensidad, y la diferencia entre bajo y alto volumen HIIT es el volumen total de tiempo en alta intensidad en una única sesión (bajo volumen ≤ 10min, alto volumen > 10 minutos). En el caso del grupo control, se les facilitaron recomendaciones generales de actividad física para que las realizaran por su cuenta, sin supervisión.

En un trabajo reciente4, el equipo investigador se ha enfocado en el análisis del efecto de dicho programa sobre la calidad de vida. Para ello se empleó un cuestionario de calidad de vida relacionada con la salud, denominado SF-36, que consta de 36 preguntas que permiten valorar estados positivos y negativos tanto del “componente físico” como del “componente mental”, identificando así ocho dimensiones relacionadas con la salud: funcionamiento físico, rol físico, dolor corporal, salud general, vitalidad, funcionamiento social, rol emocional, y salud mental.
Antes de la intervención con ejercicio físico aeróbico, el grupo de personas con HTA se comparó con un grupo de personas consideradas sanas. El estudio confirmó lo que investigaciones previas habían mostrado, es decir, que las personas sanas presentaban puntuaciones consideradas mejores en función física, salud general, vitalidad, funcionamiento social y salud mental.

Después de la intervención, en el grupo HTA, el ítem “vitalidad” mostró valores superiores en todos los grupos. Además, las puntuaciones de “funcionamiento físico” y “salud general” mejoraron en los grupos de ejercicio físico supervisado en comparación con el grupo control, mostrando mejores valores en la salud general en ambos grupos HIIT. Resaltar que solo el grupo HIIT de bajo volumen mostró cambios positivos en los dominios de “funcionamiento social” y “salud mental” después de la intervención, demostrando la eficacia de este programa de ejercicio físico.
En conclusión, y según los investigadores e investigadoras “los resultados obtenidos destacan el importante papel del ejercicio físico supervisado en la mejora de la salud física y psicológica en personas inactivas físicamente y diagnosticadas con HTA y sobrepeso/obesidad”.

1Martinez Aguirre-Betolaza A, Mujika I, Loprinzi P, Corres P, Gorostegi-Anduaga I, Maldonado-Martín S. Physical Activity, Sedentary Behavior, and Sleep Quality in Adults with Primary Hypertension and Obesity before and after an Aerobic Exercise Program: EXERDIET-HTA Study. Life (Basel). 2020;10(8):153. doi: 10.3390/life10080153.
2Martinez Aguirre-Betolaza A, Mujika I, Fryer SM, Corres P, Gorostegi-Anduaga I, Arratibel-Imaz I, Pérez-Asenjo J, Maldonado-Martín S. Effects of different aerobic exercise programs on cardiac autonomic modulation and hemodynamics in hypertension: data from EXERDIET-HTA randomized trial. J Hum Hypertens. 2020;34(10):709-718. doi: 10.1038/s41371-020-0298-4
3Corres P, Maldonado-Martín S, Gorostegi-Anduaga I, Fryer SM, Jurio-Iriarte B, MartínezAguirre-Betolaza A, Arratibel-Imaz I, Francisco-Terreros S, Pérez-Asenjo J. Is cardiorespiratory fitness independently associated with the biochemical profile in overweight/obese adults with primary hypertension? The EXERDIET-HTA study. Scand J Clin Lab Invest. 2018;78(7-8):613-620.
4Tous-Espelosín M, Gorostegi-Anduaga I, Corres P, Martinez Aguirre-Betolaza A, Maldonado-Martín S. Impact on Health-Related Quality of Life after Different Aerobic Exercise Programs in Physically Inactive Adults with Overweight/Obesity and Primary Hypertension: Data from the EXERDIET-HTA Study. Int J Environ Res Public Health. 2020;17(24):9349. doi: 10.3390/ijerph17249349.