El ejercicio físico como aliado frente a la depresión resistente al tratamiento: un estudio piloto del proyecto TRACE-RMD

La depresión mayor es uno de los trastornos de salud mental más frecuentes y discapacitantes. Además, hasta un 40 % de las personas no responden adecuadamente a los tratamientos habituales, incluso después de probar varias combinaciones de fármacos y terapia psicológica. Esta situación es conocida como depresión mayor resistente al tratamiento y se define como una respuesta inadecuada a al menos dos antidepresivos diferentes de dosis y duración adecuadas.

En este contexto, el proyecto TRACE-RMD, impulsado por un equipo multidisciplinar (Departamento de Educación Física y Deportiva de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea y el Hospital Psiquiátrico de Álava) con apoyo del IIS Bioaraba, investiga una posible vía adyuvante: el ejercicio físico. El estudio piloto recientemente publicado en PeerJ explora si un programa de entrenamiento combinado —que integra ejercicio físico aeróbico interválico de baja intensidad y trabajo de fuerza— puede mejorar el estado de personas adultas con depresión resistente al tratamiento1.

Una intervención estructurada y supervisada

El estudio piloto incluyó a 18 personas con diagnóstico de depresión resistente al tratamiento que participaron en un programa de 12 semanas, con dos sesiones supervisadas a la semana, protocolo ya publicado anteriormente.2 La intervención tenía como objetivo mejorar la salud física y, al mismo tiempo, activar mecanismos biológicos y psicológicos que puedan influir positivamente en el estado de ánimo. Así, para analizar los efectos, se evaluaron no solo los síntomas depresivos, sino también la composición corporal, condición cardiorrespiratoria, marcadores inflamatorios en sangre y calidad de vida.

¿Qué se ha observado?

Aun siendo un estudio piloto y sin pretender extraer conclusiones definitivas, los primeros resultados son alentadores. Las personas que completaron la intervención mostraron mejoras en los síntomas depresivos, tendencias positivas en variables relacionadas con su bienestar general y mantenimiento de valores en composición corporal y capacidad cardiorrespiratoria.

Estos hallazgos se suman a la evidencia creciente sobre los beneficios del ejercicio físico para la salud mental, pero aportan una novedad importante: muy pocos estudios han analizado intervenciones combinadas específicamente en población con depresión resistente al tratamiento, para quienes las alternativas terapéuticas suelen ser limitadas.

Mirando al futuro

El estudio TRACE-RMD abre una vía prometedora para una de las formas más difíciles de tratar la depresión. Apostar por intervenciones más integrales, basadas en evidencia científica y accesibles, puede acercarnos a una atención más personalizada, humana y efectiva.

En definitiva: el movimiento puede convertirse en un tratamiento coadyuvante, incluso cuando otros tratamientos no han dado resultado.

1Tous-Espelosin M, Pavón-Navajas C, Etxaniz-Oses J, Cañas-García MT, Maldonado-Martin S, Orruño-Vivar J, Corres P, Iriarte-Yoller N. 2025. Effects of combined exercise training for adults with resistant major depression: a pilot study from the TRACE-RMD project. PeerJ 13:e20356 https://doi.org/10.7717/peerj.20356
2Iriarte-Yoller N, Etxaniz-Oses J, Pavón-Navajas C, Tous-Espelosin M, Sánchez-Gómez PM, Maldonado-Martín S, Yoller-Elburgo AB, Elizagarate-Zabala E. Treatment with combined exercise in patients with resistant major depression (TRACE-RMD): study protocol for a randomised controlled trial. Trials. 2024; 25(1):827. doi: 10.1186/s13063-024-08685-7.